La escribiente

María Teresa Andruetto interpretada por un grupo de artistas


Te invitamos a hacer un recorrido virtual por la muestra La escribiente, en torno a la obra de la escritora argentina María Teresa Andruetto, interpretada por un grupo de destacados ilustradores: Nicolás Arispe, Gabriela Burin, Istvansch, Claudia Legnazzi, Cynthia Orensztajn, Daniel Rabanal, José Sanabria, Antonio Santos, Ana Stok, Florencia Tabbita, Martina Trach y Germán Wendel.

María Teresa Andruetto es la primera escritora en lengua española que obtuvo el prestigioso premio Hans Christian Andersen en 2012.



La obra de María Teresa Andruetto podría servir de ejemplo redondo, redondo para eso que la llamada literatura infantil y juvenil ha debatido tanto: ¿es esta literatura la que está exclusivamente destinada a niños, niñas y jóvenes? ¿Alguien puede poner fronteras de edades, decir: esto me lo leen desde los 9 hasta los 12, por favor? ¿Los adultos y adultas llegan a ella como colados? ¿Están invitados? Y entonces, al final, ¿existe la literatura infantil y juvenil?

Qué problema sería ponerle edad a estas obras. A las de “la Tere” y a las de las y los grandes artistas que la interpretan. Andruetto siempre se movió con comodidad “entre la literatura para niños y la literatura a secas”. Los incómodos, en todo caso, fueron quienes quisieron encasillarla. ¡Pasen y lean, pasen y vean, con toda comodidad! 

En estas obras está el pulso preciso de la lengua de María Teresa Andruetto. Y hay más.

El colombiano José Sanabria marca nuevas Huellas en la arena, entre la acuarela y el collage.

Nicolás Arispe encuentra el tono justo para sumar a la picardía campechana de Campeón.

En Solgo y su poética cadencia se suma la belleza de la poesía pastel de Cynthia Orensztajn.

Daniel Rabanal intensifica con el grano brumoso del lápiz la atmósfera de Los ahogados, sus conexiones –nunca dichas explícitamente, y sin embargo nombradas todo el tiempo– con la última dictadura cívico militar.

En La durmienteFefa es asíTrenes y El caballo de Chuang Tzu está Istvansch con su estilo tan personal y reconocible, pero a la vez diferente cada vez, hecho de esos textos y no de otros.

Y hay mucho más.

Cada lectora o lector sabrá sentirse cómodo para emprender la aventura de descubrirlo. Cada viaje es único. El camino se completa en ese acto maravilloso en el que Andruetto confía por sobre todo. Ella nos interpela como lectores emancipados, como dice citando a Rancière. “No hay mensajes en mis libros, eso es asunto de la iglesia”, se ríe, citando a Celine1 .

Lo dijo con belleza cuando recibió el Premio Hans Christian Andersen en 2012, el máximo galardón de la LIJ: “Escribo para comprender, o tal vez buscando ser comprendida. Camino de conocimiento para quien escribe y para quien lee, palabras que pueden despertarnos como a la durmiente de uno de mis cuentos”2 .

En tiempos en que una pandemia nos ha alejado tanto del contacto sensorial, me gusta imaginar estos conceptos en el tono mullido de la Tere, en esa suave tonada aspirada que es marca de identidad tanto como su escritura. Como un abrazo que acompaña a esas palabras con las que deseamos despertarnos.

Karina Micheletto

1Resistencia. Resistir, lo que resiste, lo que se resiste. Conferencia de apertura del V Encuentro de IBBY Latinoamérica y el Caribe, Buenos Aires, 2017.
2 “La vida misma”. En La lectura, otra revolución, Fondo de Cultura Económica, 2015.





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